Los aviones del futuro

Volar en un avión futurista que transporta pasajeros en las alas y reduce las emisiones de CO2. No es el propósito de un anteproyecto que verá la luz más allá en el próximo milenio, sino es lo que pronto harán los clientes de la aerolínea holandesa KLM. El avión del futuro, que se llama Flying-V, ya ha realizado su primer vuelo.

Fue desarrollado por investigadores de la Universidad Tecnológica de Delft en los Países Bajos, basándose en la brillante inctuición de Justus Benad, un estudiante de la Universidad Técnica de Berlín. La idea principal era crear un modelo de avión que tuviera un bajo impacto ambiental. Fue así que crearon un vehículo aéreo con una estructura inspirada en la guitarra de Jimi Hendrix. Su forma de V permitiría colocar los pasajeros, la bodega y el combustible en las alas, reduciendo entonces el tamaño de la cabina y, en consecuencia, el consumo de combustible. Este último debería ser un 20% más bajo que el de los vehículos aéreos actuales, tomando como referencia un Airbus A350-900.

Actualmente, de hecho, los vuelos aéreos son los más responsables de las emisiones de Co2, constituyendo alrededor del 2,5% de las emisiones totales. Así, impulsada por el interés común a todas las aerolíneas de centrarse en aviones más respetuosos con el medio ambiente, la compañía aérea nacional de Países Bajos, KLM, decidió financiar el proyecto y poner su nombre sobre él. El director ejecutivo y presidente de KLM, Pieter Elbers, dijo en un comunicado de prensa “En los últimos años, KLM ha sido pionera en la sostenibilidad de la aviación civil” y añadió: “Estamos orgullosos de la creciente colaboración con la Universidad TU de Delft”.

El avión en cuestión mide 55 metros de largo, tiene una envergadura de 65 metros y puede hospedar hasta 314 pasajeros. A pesar de tener la misma capacidad que un vuelo comercial normal, es mucho más ligero y, por tanto, puede consumir un 20% menos de combustible. Además, su forma aerodinámica lo hace más ágil y funcional.

El pasado mes de septiembre se realizó un vuelo de demostración con un modelo a escala de 22,5 kg y 3 metros de longitud, dentro de una base aérea alemana. La prueba se llevó a cabo bajo la atenta mirada de un equipo de Airbus que probó sus maniobras, despegues, aproximaciones y aterrizajes. El piloto Nando var Arnhem utilizó un dron para conducír el despegue. 

El profesor asistente de la Facultad de Ingeniería Aeroespacial de la Universidad de Delf, Roelof Vos, confesó que una de sus principales preocupaciones era que el avión tenía problemas para despegar. Luego explicó: “El equipo ha optimizado el modelo de vuelo a escala para evitar el problema, pero hay que volar para saber con seguridad que funcionará”. Durante la prueba, lograron que el modelo a escala despegara del suelo a una velocidad de 80 km/h. 

Los investigadores han avanzado considerablemente en el proyecto, pero los pasajeros tendrán que esperar algún tiempo para subir al avión. Todavía se necesitan varias pruebas para perfeccionar los vuelos del Flying-V, que se espera que comience a poblar nuestros cielos entre 2040 y 2050.

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