MIT: llegan robots pequeños como insectos

El progreso tecnológico no deja de sorprendernos, y en esta vez lo hace ofreciéndonos un mini robot capaz de volar como un insecto.

El invento proviene de investigadores del MIT, que han creado un mini robot capaz de volar y mucho más ágil y resistente a impactos que los modelos anteriores.

No es la primera vez que vemos objetos voladores. Ya estamos acostumbrados a los drones, desde los profesionales hasta los drones de juguete para niños. Sin embargo, no es tan fácil hacer un dron del tamaño de un insecto y con su propia agilidad.

Pero un equipo de investigadores del MIT ha tenido éxito, bajo el liderazgo de Kevin Chen, profesor graduado de Harvard en el Departamento de Ingeniería Electrónica bajo la supervisión del profesor Robert J. Wood. Chen está especializado precisamente en el desarrollo de robots pequeños como insectos, capaces de transitar entre el aire, la tierra y el agua.

Generalmente, los drones necesitan un amplio espacio para moverse, ya que carecen de agilidad y resistencia a los impactos. Por el contrario, el robot fabricado por Chen, del tamaño de un avispón y de medio gramo de peso, ha demostrado ser capaz de volar en espacios muy reducidos y soportar golpes y ráfagas de viento, como un insecto real. Esto es posible porque estos drones tienen alas que alcanzan los 500 latidos por segundo y que se mueven gracias a actuadores especiales de goma, cubiertos con una capa de nanopartículas. Los 500 latidos permiten que el dron recupere si es golpeado o involucrado en una colisión.

Una corriente eléctrica muy leve es suficiente para que el actuador se contraiga haciendo que las alas del dron bajen. Por otro lado, cuando se corta la corriente, el actuador se relaja bajando el ala. Al ajustar el pulso actual, es posible hacer vibrar las alas del robot.

Este dron es ciertamente robusto y ágil, pero también es blando, y es esta característica la que le permite rebotar sin sufrir daños si choca con otras entidades.

Actualmente el robot tiene la apariencia de una simple caja rectangular, pero el plan de Chen es hacer una versión que tenga la apariencia de una libélula.

El personal ha declarado que espera que su trabajo se aplique en varios sectores, como inspecciones, cirugía y monitoreo ambiental. Otros usos podrían ocurrir en enjambres para la polinización de grandes cultivos.

Otro objetivo de los investigadores es crear una batería lo suficientemente pequeña y liviana como para permitir que el insecto robot vuele sin la necesidad de cables de alimentación, a diferencia de los drones en el mercado actual.

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