ClippiKlap: observar la realidad desde nuevas perspectivas

Desde hace unos dos años, la pandemia ha cambiado y limitado la forma en que nos movemos y vivimos la vida cotidiana, incluidas las relaciones sociales y las muchas actividades que antes formaban parte de nuestra vida. Muchos de estos se han traducido a una nueva forma, sobre todo digital, ya que la web ha representado para nosotros una nueva realidad, en la que seguir haciendo nuestras actividades, pero de una forma diferente, virtual. Las relaciones sociales han tenido nuevas oportunidades para cultivarse, por ejemplo gracias a las aplicaciones de mensajería instantánea y las redes sociales, y es precisamente en estas últimas donde también han nacido nuevas profesiones digitales, cuya existencia nunca hubiéramos imaginado alguna vez. Son profesiones vinculadas sobre todo a la capacidad de comunicarse con los usuarios, captar su atención y ganarse su admiración y cariño. Si esta novedad fue posible, el mérito también es de la difusión de los teléfonos inteligentes y otros dispositivos similares, con los que es posible realizar actividades de todo tipo sin dejar de estar en contacto con el resto del mundo.

Un dispositivo que se está volviendo popular hoy en día es ClippiKlap, un trípode urbano que se usa para crear videos y tomar fotos desde nuevos ángulos. ClippiKlap es pequeño y ligero, y es muy útil para encontrar siempre nuevas e inusuales perspectivas desde las que capturar la realidad: objetos, personas, paisajes. La pandemia, que nos obligó a permanecer en casa en 2020, inspiró a Giorgio Arghittu, un innovador que sabía que los videos pronto tomarían un papel crucial durante el confinamiento. Y la intuición acertó, considerando el éxito que pronto lograría TikTok.

ClippiKlap tiene la ventaja de ser compatible con cualquier tipo de teléfono inteligente (excepto los plegables) y fácil de usar para cualquier persona. Este dispositivo está dirigido precisamente al usuario medio, que sustituye al trípode en cuanto a funcionalidad, pero es más pequeño y ligero (pesa solo 58 gramos y tiene un grosor de 3,2 milímetros), por lo que se puede transportar fácilmente a cualquier lugar. El soporte fue el resultado de una serie de estudios de ingeniería y la búsqueda del material adecuado a utilizar. No fue fácil asegurar el aislamiento total del smartphone; de hecho, la base del trípode, que une el dispositivo electrónico, está cubierta con un material aislante, llamado Permalloy 80, para evitar daños en la batería u otros componentes. ClippiKlap contiene imanes de neodimio que, unidos a una placa de acero, magnetizan la base proporcionando una estabilidad de 65 a 90 grados al dispositivo, que puede ser de tres colores diferentes: rosa, turquesa o metal, mientras que la parte externa es de aluminio anodizado. También cumple con la Directiva 2001/95/CE y se espera una respuesta a la solicitud de patente internacional de invención ya la solicitud de patente de diseño, dado que el diseño es fundamental para el fácil y correcto uso del dispositivo.

ClippiKlap es muy utilizado sobre todo por los TikTokers, cuya profesión se basa principalmente en la difusión de vídeos de todo tipo: divertidos, educativos, reflexivos e interesantes. El dispositivo tan adorado por los TikTokers no solo sirve para grabar videos y tomar fotos, sino también para hacer videollamadas, todo depende de la edad e intereses del usuario. Además, el coste de unos treinta euros lo hace asequible para todos. Solo queda probarlo para sentirse parte de la nueva generación de internautas y profesionales.

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