Tecnologías verdes: ¿que son las granjas verticales?

La urgente necesidad de convertir todo lo que se puede en algo más sostenible está conduciendo a una serie de innovaciones en todos los campos, incluso lo de la tecnología, en el que se habla de tecnologías verdes. Este término indica todas aquellas tecnologías que tienen como objetivo reducir, o incluso eliminar, las emisiones de dióxido de carbono, de gases de efecto invernadero y el uso de contaminantes. Uno de las invenciones más interesantes nacida del encuentro entre la tecnología y el tema de la sostenibilidad es la de las granjas verticales.

La idea de crear granjas verticales se le ocurrió por primera vez al profesor de microbiología y salud pública de la Universidad de Columbia de Nueva York, Dickson Despommier, el cual comenzó a diseñarlas ya en los años noventa. Su intención era encontrar una solución al aumento de las necesidades mundiales como consecuencia natural del crecimiento demográfico que, sin embargo, contrasta con la siempre mayor escasez de recursos disponibles. Pero, ¿en qué consisten las granjas verticales y cómo podrían ser útiles en este sentido?

Las vertical farms, (este es su nombre original), son centros de autoproducción de alimentos. Son verdaderas granjas que se desarrollan en altura, dentro de edificios y rascacielos que se pueden utilizar tanto en su totalidad para este fin, como en parte como viviendas y en parte como granjas. En su interior, gracias al uso de tecnologías, se recrean las condiciones ambientales adecuadas para el cultivo de diferentes tipos de plantas y verduras. En comparación con la agricultura tradicional, esta forma innovadora de cultivo requiere una cantidad significativamente inferior de agua, fertilizantes y, por supuesto, espacio.

Ya que se trata de ambientes cerrados, un elemento fundamental es la iluminación artificial, a través de lámparas LED. Estas se alimentan con sistemas de energía renovable, como paneles solares colocados en el techo o turbinas eólicas, o con sistemas que convierten los residuos vegetales de la cosecha en energía. El agua utilizada para regar las plantas es agua residuale que, mediante un proceso natural, es depuradas por las plantas y convertida en agua potable. Este método se llama cultivo hidropónico.

En algunas de las últimas granjas verticales hechas, como la construida en Copenhague por Nordic Harvest y YesHealth Group, (y que entre otras cosas está destinada a convertirse en la granja vertical más grande de Europa), han implementado aún más el uso de las tecnologías. De hecho, las semillas de las plantas son plantadas por pequeños robotes sobre ruedas, mientras que varios parámetros, como la intensidad de la luz requerida, son controlados y monitoreados por un software inteligente conectado a algunos sensores.

¿Cuáles son sus ventajas?

Además de la reducida cantidad de agua ya mencionada (estamos hablando de un ahorro de aproximadamente el 90%), las granjas verticales se desarrollan en ambientes controlados y equipados con purificadores de aire que evitan que los contaminantes normalmente presentes en el aire contaminen los alimentos. Además, no hay necesidad de utilizar pesticidas o herbicidas, eliminando por completo la posibilidad de encontrar sustancias nocivas dentro de los productos cultivados. Por último, son productos de kilómetro cero.

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